El idioma Catalán

La unión catalana

El catalán se habla en Cataluña, pero también en las Islas Baleares, en partes de Valencia, en Andorra, en la provincia francesa de Rosellón y en la ciudad italiana de Alghero. En general, se habla en un territorio que contiene más de 13m de habitantes.

Más de 150 universidades en el mundo enseñan que catalán y más de 400 revistas se publican en la lengua. Irónicamente, estudios catalán son sólo débilmente representados en las universidades españolas, que reflejan tanto la discriminación histórica contra preocupaciones catalanas y contemporáneos sobre la campaña por la independencia de Cataluña. Sólo siete universidades en España (fuera de Cataluña) enseñar y la investigación catalana, mientras que 22 universidades ofrecen cursos en el Reino Unido, 20 instituciones de enseñanza superior francesa ofrecen estudios catalanes, como 24 en los Estados Unidos.

El catalán es la novena lengua de Europa en cuanto a número de hablantes – más que el sueco, danés, finlandés o griego. Más estaciones de 100 radio y más de 80 canales de televisión se emiten diariamente en catalán y hay una tradición larga editorial. Cada año en España se publican casi 6.000 libros en catalán, un 12% del número total de libros publicados en el país.

Una manera de vivir

Lo que la experiencia catalana parece demostrar es prohibir que un idioma puede ser una manera eficaz de preservarlo. Hablantes de un idioma prohibido sensación resentimiento y resisten alcance autoritario en su cultura. Esta emoción catalana fue recogida muy bien por el escritor irlandés Colm Tóibín mientras vivía en Barcelona en la década de 1970.

Vivían en un reino privado. Los padres se habían movido en ese reino al final de la Guerra Civil, y habían permanecido en ese reino… Pero también lo que interesaba era que el catalán, la lengua, era considerado una forma de ser libre… Nadie estaba hablando acerca de la historia. Nadie hablaba de política. Pero la gente estaba hablando en catalán. Y se considera que una forma fundamental de resistencia, o de ser aparte de la España oficial, o el régimen.

Esta reacción catalana también es expresada por un escritor catalán exiliado en México, Pere Calders, en su relato de 1955, “Catalanes en el mundo”. Un viajero catalán en el lejano Oriente, en una fiesta de noche encuentra con un loro que, para su sorpresa, pronuncia frases catalanas. Él fue superado por la emoción: “muchas fueron las cosas que nos hizo diferentes pero hubo una lengua que nos hizo una… Temprano esa mañana, cuando salí, tenía un corazón más blando que el día que llegué.”

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